Pichi Epew

La Cuchillera

LA CUCHILLERA

-Me encantan los hombres apuñalados ¿te han apuñalado alguna vez?-

Me preguntó con gestos de bellaca coquetería. entornando sus pequeños ojos negros de willichona pícara para demostrarme que estaba en celo y que se sabía la vida por ser muy joven y por ser muy diabla.

– Las únicas marcas que tengo en la piel- dije- me las hizo una cuchillera sin escrúpulos que se llama “edad”-

Escuché yo mismo mi respuesta derrota tratando de recordar si tenía alguna herida con la que pudiera inventar una buena historia de cuchillada. Me arrepentí para mis adentros por no haber sido tan intrépido y por haber malgastado mi vida sin la condecoración digna de una cicatriz que valiera con ella la pena y el amor.

– si van a ser míos tiene que tener una cicatriz de cuchillo- Me dijo ahora mordiéndose sin dispensas sus labios que le brillaban de azules por vino y por india.

De pronto, se paró de su asiento, se me vino de frente como si quisiera embestirme o sacarme a bailar y entonces… me enterró el cuchillo.

Del Libro Wüñolche