Apuntes de la Aldea de los Pensamientos, Novela del escritor Javier del Cerro.
Todos los habitantes son del viento.
El poeta Javier del Cerro se mete en camisas de once varas sin miedo y sin extraviarse. Nos presenta en esta oportunidad un trabajo en prosa poética que viene a hacer insistencia en lo que viene desarrollando desde Serpiente (2006) y Abisal (2013). Libros con un contexto general, una obra no disgregada y con un sentido o eje central que persigue a cada una de las partes. Aquí los árboles permiten ir descubriendo el bosque.
En “La Aldea de los Pensamientos” (Lobo Verde, Uruguay 2024) se van sucediendo los personajes en un torbellino parecido a un ventarrón. Es entonces en donde crujen los pensamientos, y el lector se encuentra inmerso en la historia que va cayendo como si este mismo viento trajera susurros de otras Historias. ¿Qué somos entonces? ¿Lectores? ¿O tal vez vamos cediendo y nos vamos convirtiendo en personajes? Esa es la invitación de esta novela, a ser uno más de esos personajes, ¿los locos, los chamanes, Bruno protagonista?, el poeta chileno Javier? Tal vez los únicos que van descubriendo el entuerto son los Perros Libertarios. En una aldea- balneario en donde se acostumbra a ver perros y locos con total desparpajo los únicos lúcidos son los perros libertarios. Los locos van a lo suyo.
Esta novela no es apta para lectores distraídos, o que se dejan llevar por la trama, aquí la trama se va desenvolviendo como pensamientos propios de quien camina o divaga por la playa y al final los pensamientos vuelven en un sinfín de nunca acabar. Así es que no se distraiga, los pensamientos y la lectura lo pueden llevar a otros pensamientos.
Si ya nos van sorprendiendo los personajes que son seres y que vamos descubriendo en sus transformaciones, porque ninguno permanece todos se transforman, son los paisajes, el propio mar y el viento que están en todo momento azotando en nuestras ventanas mientras leemos. Pero hay otro protagonista formidable de este libro, que no nombraré para exorcizar sus designios. Es el o la protagonista de estos pensamientos que se van al mar y vuelven convertidos otra vez en pensamientos. Esta Personaje es la que nos pone a prueba en nuestra pequeña humanidad y nos desafía pisando nuestros talones desde que salimos del acompañado útero. No la nombraré, pero bastará con decir que su nombre empieza con SOLE y termina con DAD.
Por Javier Milanca Noviembre de 2024.