PÓNGALE PLAY a este “Relatos de Pandemia” se llama “Retroceder no es irse”. P ichi Epew en Audio y así aporvecha de visitar mi sitio Web que estoy empezando a armar !!!..
Relatos de Pandemia con mi Primo I.
Retroceder no es irse.
– No corras primo que para atrás también se avanza- Me lo dijo y se marchó por la calle en reversa como todo un piloto experto o un camarón de Walve que no se duerme.
Era plena pandemia y era Toque de Queda, voz siniestra siempre. Nadie debía andar a esa hora por las calles por importante que fuera o si solo era otro zombie en pena deambulando perdido La autoridad hablaba de epidemia mortal en singular y en plural. Pero el grupo de Los Pulentos Inmortales no hacía caso a ninguna ley de la tierra y si es que de alguna del cielo le había hecho caso alguna vez.
Se pasó el horario- guillotina y el asado trascurrió más allá de lo permitido en época de Peste. Hicimos el ritual convenido de irnos de a uno en uno para que lo clandestino parezca subversivo y cada cual huyó del lugar de los hechos a imagen y semejanza de sus ideas que flotaban en el espeso vino de sus cabezas
Mi primo como de costumbre tomó su vehículo y fue siguiendo la lúcida cordura de su pensamiento: irse manejando en reversa. Estaba seguro de que las cámaras de seguridad, que son los ojos de un dios omnipresente y sapo, señalarían que lo que iba venia y lo que salía llegaba y eso siempre confunde hasta el más avezado vigía policial. Y bueno mi primo se fue retrocediendo y nos despedimos al revés para que parezca saludo. Y ahí se fue en sentido contrario por esas calles desoladas pero repletas del susto irremediable de una pandemia que nos tenía vueltos locos, locos y enfermos.
Y retrocedió tanto que en una vuelta no supo si iba a o venía, si se encaminaba o regresaba y volvió al asado como si no hubiera empezado todavía, volvió a comer y beber y volvió a llegar sin irse como si el fin fuera nada más que un principio repetido.
– Viste que nadie llega ni se va- Me dijo victorioso días después, sin tener en claro donde terminaba lo que recién comienza.
– ¿Cómo sabes?, me dijo para reafirmar su apuesta. Retroceder atrás no es huir, el que se retrocede sigue en la misma guerra sólo que al revés- Y lo repetía y lo repetía con la sabiduría de un bombero que no le teme a las sirenas, aunque debiera.
Javier Milanca del libro WÜÑOLCHE 2024